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ESF/N-AERUS International Workshop Leuven and Brussels, Belgium, 23-26 May 2001
COPING WITH INFORMALITY AND ILLEGALITY
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Tarchópulos, Doris y Ceballos, Olga
En este resumen se presentan los avances sobre la evaluación de la calidad del alojamiento de los sectores de bajos ingresos en 14 barrios de tres Localidades de periferia en Bogotá, comparando la vivienda de interés social producida y subsidiada bajo los esquemas formales, frente a la de origen informal aparecida, legalizada y que ha sido objeto de adjudicación del subsidio estatal para su mejoramiento, entre 1991 y 1997.
La vivienda formal es la producida bajo la Ley 3ª de 1991, mediante la cual el Estado colombiano cambia su papel de promotor de vivienda a facilitador de su mercado, basado en la operación del subsidio a la demanda. En este contexto, se determinan los precios máximos de las soluciones de vivienda subsidiables, dirigidas a familias con ingresos de 0 a 2 y de 2 a 4 Salarios Mínimos Mensuales -SMM -. El sector privado es el directo responsable de la producción y financiamiento del alojamiento, sin un marco regulador de los aspectos relacionados con la calidad, excepto el cumplimiento de normas urbanas municipales. El estudio se centró en las Soluciones de Vivienda Mínima dirigida al rango de población entre 2 a 4 SMM, en desarrollos dotados de servicios públicos e infraestructura vial. Constan de espacio múltiple, cocina, baño, patio y como mínimo una alcoba. Su implantación es en hilera, prevaleciendo las vías peatonales. Su construcción es de dos pisos en lotes de 3 mt de frente por 12 mt de fondo, ofreciendo en promedio 60 m2 de área bruta de construcción.
La vivienda informal es aquella a la que ha accedido la población de bajos ingresos, en barrios de origen clandestino , ante la imposibilidad de convertirse en demandante solvente en los esquemas formales del alojamiento social. Dichos barrios, se caracterizan por la parcelación y venta de terrenos no edificables próximos a los límites urbanos, al margen de la práctica urbanística corriente. Se originan sin dotación de servicios públicos, infraestructura vial, espacio público y equipamientos. El promotor del barrio -"urbanizador pirata"-, establece un sistema financiero informal basado en las condiciones económicas de los compradores de las parcelas. La edificación de viviendas es de desarrollo progresivo y espontáneo fuera de la legalidad, por autoconstrucción o por encargo, a través de inversiones paulatinas por parte de sus propietarios. Han sido motivo de legalización, legitimando situaciones de hecho, de inversiones en dotación de servicios públicos e infraestructura vial por parte del municipio, y del otorgamiento del Subsidio de Mejoramiento de Vivienda, destinado a subsanar deficiencias de habitabilidad. Las viviendas analizadas, están ubicados en barrios de terreno plano en proceso de consolidación, el trazado está basado en la manzana tradicional, en la que las parcelas son de 6 mt de frente por 12 mt de fondo y las vías de dimensiones asimilables a las vehículares.
Mediante la construcción y validación de un modelo de análisis, fundamentado en el concepto de calidad de los usuarios y expertos, se examinaron factores urbanísticos, arquitectónicos y sociales, y sus atributos relacionados a escala de casa, barrio, vecinos, zona y ciudad. Se aplicaron 266 encuestas a las amas de casa, realizando la evaluación objetiva y subjetiva de los atributos: localización, protección, higiene, privacidad, comodidad, seguridad en la tenencia y satisfacción residencial. Los factores asociados a la calidad de la vivienda y las variables agrupadas en estos coincidieron en su mayoría, aunque difirieron en su orden de importancia, demostrando que existe similitud en la explicación de la calidad. Si bien se encontraron diferencias de calidad en la mayoría de los atributos excepto en privacidad y seguridad en la tenencia, los índices parciales y general evidenciaron que la calidad es deficiente en ambas. Pese a que las viviendas comparadas corresponden a procesos diferentes, no existió mayor distancia numérica entre los resultados, ya que se presentaron situaciones similares en el incumplimiento de las condiciones relacionadas con los atributos: satisfacción residencial, comodidad, higiene, localización y seguridad en la tenencia. En lo arquitectónico, la ventilación e iluminación, los acabados de la construcción y la relación de personas por cuarto presentaron comportamientos críticos parecidos, afectando notablemente a la informal lo relacionado con los acabados. Cabe resaltar que la mayoría de las casas formales ha sido transformada funcional y formalmente por sus propietarios, demostrando ineficiencia de los modelos aplicados, mientras que la informal ofrece una eficiencia relativa que tiende a consolidarse en el tiempo, presentando también problemas formales y funcionales. En lo urbanístico, la informal cumplió con la densidad neta, proporción de área libre y construida, mientras que ambas mostraron deficiencias en las condiciones ambientales, sistema viario, movilidad y equipamientos, siendo más críticas en el origen informal. En lo social, la insatisfacción con la zona, los vecinos, la casa y la relación con la ciudad las afecta similarmente.
Finalmente, la vivienda informal es una opción viable que compite con la oferta formal, al brindar una calidad potencial al alcance de un gran sector de la población. Resulta indispensable re-pensar la vivienda de interés social, ya que la idea de la vivienda terminada resulta ser una opción deficiente y restrictiva de la satisfacción de las reales necesidades habitacionales de sus ocupantes. A través de entender los patrones urbanísticos y arquitectónicos en ambas viviendas puede ser posible encontrar claves proyectuales y de gestión flexibles, que aporten al mejoramiento de la calidad y al acceso de la población al alojamiento formal.
N-AERUS: Network-Association of European Researchers on Urbanisation in the South
http://www.naerus.net